Después de mil idas y vueltas, Paul y Fidel se besaron en el bar. Reviví los mejores momentos de la pareja.
Pasaron de no pasarse cabida a ser fuego. Después a vivir juntos. Y después al hielo absoluto. Su relación fue como un electrocardiograma, tuvo momentos altísimos y momentos imposibles.
Sin embargo, lograron salir adelante y hoy se encuentran relanzando su vínculo.
¿Podrán hacer que dure para siempre?