José Mario Medina fue chofer de Jorge Bergoglio durante 15 años. Este lunes, en medio de la noticia que conmociona al mundo, charló con Verónica Lozano sobre la amistad que tuvo con el líder de la iglesia católica y eligió recordarlo con la sencillez que caracterizó su trayectoria como sacerdote y luego Papa.
Cuando Bergoglio comenzó su labor en el Arzobispado de Buenos Aires, José fue el chofer que le designaron. Como él es pastor, rápidamente se hicieron amigos. "Compartíamos mucho la palabra de Dios. Llegamos a una amistad y una confianza muy grande", confesó.

Con el correr de los años, entre viajes, kilómetros y café, la amistad se fue afianzando, a tal punto de compartir domingo de pastas juntos en familia. "Venía todos los domingos. Le gustaba comer tallarín con estofado y mi señora los hacía caseros, pero no quería que lo vaya a buscar al arzobispado. Él se tomaba el subte a Constitución y después el tren hasta Ezpeleta", reveló.
"Un hombre, la verdad... Pocos como él", afirmó José, quien consideraba que Francisco tenía un alto estima por la gente carenciada. "Yo le dije un día: 'vas a marcar la historia. Vas a ser el primer papa argentino, latinoamericano' y me respondió '¡Yo no! ¿Estás loco?'", recordó el hombre.