La pareja se dedicó una declaración de amor y de respeto antes de separarse por más de ochenta días.
Cara a cara y al poco tiempo de arrancar el juego, Alan y Karen se pusieron frente y frente y con una hoja en mano se leyeron todo aquello que habían anotado.
Esa hoja fue solo para recordar todo aquello que llevan grabado en el corazón y que no podían dejar de decirse.