40 toallas negras, frutillas y seguridad 24/7: las insólitas exigencias de Emilia Mernes para un show

Un productor uruguayo reveló el rider de la cantante argentina.


20 mar, 2026 17:37
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Espectáculos: 40 toallas negras, frutillas y seguridad 24/7: las insólitas exigencias de Emilia Mernes para un show

Un productor uruguayo reveló una serie de insólitas exigencias de Emilia Mernes para su camarín, las cuales incluyen 40 toallas negras y seguridad en la puerta del hotel.

Nicolás Wasiluk, el productor en cuestión, contó que la contrató hace seis años para que cante en un boliche. La noche anterior a la presentación, el equipo de la entrerriana lo llamó para decirle que no podía ir por problemas de salud.

 

 

En la charla con Ángel De Brito en BONDI, el hombre admitió que, si se sentía mal, el argumento "era válido", pero remarcó que él perdió mucho dinero porque había invertido bastante para tenerla en Paysandú.

Si bien en el momento pensó “Emilia Mernes nunca más”, la producción le recomendó dejar en parte de pago el dinero que había invertido “y utilizarlo para más adelante”, ya que la cantante estaba abandonando la era de los boliches, para hacer shows más masivos en todo el mundo.

Cuando cerraron una nueva fecha, esta vez para un anfiteatro en la ciudad, el raid cambió y se puso más exigente que antes.

 

 

Según detalló Nicolás, Emilia solicitó para su camarín 40 toallas negras, 20 chicas y 20 medianas. "Ahí me di cuenta que era una chica especial porque no es la primera artista que he traído", afirmó.

También pidió frutillas bañadas en chocolate. Sin bien el pedido no parece descabellado, fue fuera de época. Además, solicitó tres botellas de Jhonny Walker etiqueta negra. "Esas cosas son mínimas al lado de lo que viene", advirtió el productor.

 

 

"Me pedía cuatro guardias de seguridad en la puerta del hotel y ella, la verdad, no era tan conocida acá", afirmó Nicolás y sumó: "Obviamente llegamos al hotel y no había gente esperándola como ella imaginaba".

Describió, además, que se quejó de que a las pantallas "les faltaba un metro más", del color de la toallas, que eran grises y no negras, y que demoró el show por un té. "No quería salir porque le faltaba un té muy famoso", explicó. 



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