Por Ursula Ures Poreda
Ignacio Ramírez es uno de los músicos argentinos que se destacan en el ámbito de las composiciones para videojuegos pero también de series asiáticas de renombre internacional. Nacido en Buenos Aires, Ignacio se graduó en 2017 de la Licenciatura en Composición Musical y la Tecnicatura en Producción Musical en la Universidad Católica Argentina. Meses después se mudó a Valencia, España, donde realizó un Posgrado en Composición para Cine, TV y Videojuegos en Berklee Valencia, donde se graduó en julio de 2018.
Su prometedora trayectoria fue reconocida con numerosas nominaciones a premios como 4th Annual Peace Song Awards, Hollywood Music Media Awards, Festival des Films du Monde y los Independent Short Awards, entre otros. Radicado en Estados Unidos, el compositor de poco más de treinta años habla de sus proyectos y cómo la animación china cambió su carrera para siempre.
El desembarco de Ignacio en el mundo de los videojuegos no fue casual. “Desde muy chico fui fanático de los videojuegos… Pasaba horas y horas jugando”, recuerda en diálogo con MiTelefe. El camino se reveló años más tarde, en la universidad. “Vi que le prestaba más atención a la música que a los gameplays”, explica.
¿Cómo se compone para un videojuego? ¿De qué manera acompañás lo que pasa en una partida?
La música para cine es lineal, tiene principio y fin. Para videojuegos, necesitás componer una pieza que funcione de tal manera que el jugador pase el tiempo que necesite (en la partida) sin que lo incomode. En ese caso, la música loopea sin abrumarlo. Muchas veces, la música adaptativa para videojuegos funciona a través de capas que aparecen y desaparecen según las instancias de la partida. Pensalo como si fuera un sandwich: cada capa es una parte de él.
En esas combinaciones está la esencia de las “canciones” que hoy todos escuchamos y reconocemos como parte de juegos icónicos.
En la actualidad, el compositor está abocado al mercado chino audiovisual. “Es con lo que más trabajo en este momento. En estos años estuve trabajando mucho para juegos que fueron hechos para empresas como DELOITTE Y Nestlé”, detalla. Además, es parte de proyectos de videojuegos desarrollados y producidos en China, que serán lanzados en el futuro.
La industria asiática no lo ha provisto de proyectos en gaming sino también de composiciones en series como Three-body problem, la exitosa adaptación china de la novela homónima de Liu Cixin, uno de los clásicos de ciencia ficción a nivel mundial, Lighter & Princess o Link Click.
Comenzaste con videojuegos y con el tiempo te encontraste en otro espacio, como el de las series. ¿Alguna vez imaginaste ese paso?
Nunca me imaginé participar en un proyecto el de Three-body problem. No imaginé que participaría de la industria audiovisual asiática, donde predomina tanto la originalidad.
Tanto en esa serie como en Lighter & Princess pude trabajar con mucha libertad creativa. En Lighter… por ejemplo, hay una escena de baile español que musicalicé con un tango. Todos quedaron encantados. Y es una manera de llevar a Argentina al mundo.
Algo similar me pasó con Link Click. Ese fue mi primer proyecto de animación china y representa un logro enorme en mi carrera. Crecí con series de animación y pude componer música para escenas importantísimas de la segunda temporada. Es un sueño poder haberlo hecho.
Hay artistas que son una marca en sí mismos. ¿Cuál es el estilo de Ignacio Ramírez?
Es un estilo muy apasionado, muy emocional. Nunca busco hacer algo que funcione y listo. Siempre busco encontrar la manera en la que puedo contar una historia a través de la música. Y estas series dan cuenta de eso: hay historias y la música las cuenta.