La pelea de Danelik con “Los Justicieros” por un trozo de queso trajo cambios profundos en la dinámica diaria de la casa de Gran Hermano: se acabó la cooperación y el trabajo en equipo para cocinar y a partir de ahora, cada grupo se administrará su mercadería a gusto y piacere.
La decisión llegó luego de una semana de roces por diferentes motivos de convivencia, conflicto que se agudizó luego de que acusaran a la amada de Brian Sarmiento de robarse comida. En principio, hasta el próximo lunes, los jugadores se mantendrán divididos en dos grupos y deberán encargarse de lavar, cocinar y hacer rendir el alimento entre los que tengan mayor afinidad.

Danelik y compañía lamentan haber llegado a este punto porque creen que ellos mientras intentan sostener una distribución más equitativa, mientras que consideran que el otro grupo consume más de lo que le corresponde o toma productos compartidos sin permiso, pero a la vez quieren manejar lo que otros pueden consumir o no.
Solange es un punto de duda para todos porque ella se cocina aparte. El grupo comandado por Emanuel, Zili y Danelik no la considera parte de la mitad de integran ellos, ya que está claro que juega para el otro ala de la casa; el ala liderado por Manu, a pesar de tener más afinidad, duda en querer compartirle la comida y evalúan alternativas.

"La porción de carne me la dan a mi también y yo la canjeo con lo que quiera", cruzó Sol al primer conjunto luego de escuchar que hablaban de ella y les propuso que cada jugador tengan su parte del presupuesto y listo.
En tono un poco más peleado les dijo: "A mi no existe quien me diga lo que tengo que hacer, a ver si se ubican". Luana no dudó en responderle que "parece que sí", porque el otro grupo, el que sería amigo de ella, se la pasa dando indicaciones a los demás y Sol los defendió.