Descubrí paso a paso, cómo el secuestrador y la víctima se fueron enamorando uno de otro.
Víctima de los negocios turbios de su padre, Nilüfer cayó secuestrada, pero nunca se imaginó que iba a terminar enamorándose de su secuestrador, Metin.
Solo el tiempo lo dirá, pero: ¿la relación entre ambos prosperará o Nilüfer tan solo habrá sido víctima del síndrome de Estocolmo? (patología que se caracteriza por una reacción psicológica en la que la víctima de un secuestro desarrolla una relación de complicidad y un fuerte vínculo afectivo con su captor).
Nadie lo sabe, lo único que si saben es que lo ocurrido entre ellos tiene que ser un secreto.