Noticias
Boca dejó todo pero no pudo con el Bayern Múnich
El Bayern Múnich le ganó a Boca por 2 a 1 en la segunda fecha del Grupo C del Mundial de Clubes y dejó al Xeneize obligado a golear al Auckland y a esperar por una derrota del Benfica para poder ganarse un lugar en los octavos de final.
El conjunto alemán se impuso con los goles de Harry Kane y Michael Olise y aseguró su pase de ronda, en un partido luchado que logró destrabar a falta de 7 minutos para el final. Una gran corrida de Miguel Merentiel le había dado el empate transitorio a los de Miguel Ángel Russo.
Cada vez que Michael Olise aceleraba a fondo por la derecha, dejaba un hueco. Apilaba jugadores y generaba el espacio para poder tirar el centro o un remate al arco. El francés de 23 años rompía en pedazos a la defensa de Boca pero eso no era lo peor, porque del otro lado, por la banda izquierda pasaba lo mismo con Kingsley Coman y por el centro entraba el temible Harry Kane. Con semejante jerarquía enfrente el equipo argentino salió a dar batalla y estuvo a siete minutos de llevarse un puntito que prácticamente lo dejaba en octavos.
Al Xeneize le tocó una parada brava y no pudo evitar defenderse demasiado atrás durante todo el partido. La actitud y garra que el equipo no había mostrado en todo el año, se vio en estos dos partidos del Mundial, con un equipo que a pesar de ser inferior en calidad corrió, dejó todo y logró emparejar el partido con sus ganas de luchar.

La primera parte fue todo sufrimiento, tuvo muy poco control de la pelota y le costó demasiado llegar a cruzar la mitad de cancha. Recién pasada la media hora de juego llegó a golpear los guantes de Neuer.
Ante un Hard Rock Stadium repleto de hinchas de Boca que no pararon de alentar, el equipo entregó todo para marcar, pero cuando lograba robar, la pelota quemaba. Demasiados pases errados y desconcentraciones le devolvían el dominio a Olise, Coman y Kane, que hicieron figura a Agustín Marchesin.
A los 18' el centrodelantero inglés logró imponerse en el área azul y amarilla. 1 a 0 y la noche parecía volverse dramática.

Los de Russo quedaron aturdidos y el Bayern lo pudo liquidar un minuto después, cuando un centro cruzó toda el área pero Coman no la llegó a empujar. La superioridad se marcaba especialmente en los rebotes y las divididas: siempre la agarraba uno de rojo.
Boca perdía pero no bajaba los brazos. Ayrton Costa, Lautaro Blanco y Rodrigo Battaglia eran los emblemas de la lucha y permitían que, aunque el equipo la pasaba mal, aún seguía en partido. Arriba, Miguel Merentiel las peleaba todas, con la fe de que tendría alguna chance.
En los pies de Kevin Zenón hubo algo de ilusión y, si bien la pelota no entró, se pudo ver que el rival no era implacable. Demostró algunas fragilidades por donde se le podía hacer daño.

El segundo tiempo arrancó complicado. Lo perdió Olise, luego Kane y las chances se acumulaban. De nuevo el equipo alemán tenía Boca contra las cuerdas.
Y entonces llegó el rato para Boca. Pudo avanzar en el campo de juego y mover al Bayern unos metros hacia atrás. Kompany puso a Musiala y también a Sané, pero el que apareció fue la Bestia.
Merentiel le marcó el pase a Alan Velasco y fue por la patriada, corrió media cancha a toda velocidad, se sacó la marca de encima y quedó mano a mano contra Neuer. Lo miró, lo esperó y definió con potencia: 1 a 1 y el estadio explotó.

Entusiasmado Boca fue por más y tuvo a su rival agazapado, nervioso por algunos minutos. Pero después tocó volver a sufrir con los embates de un Bayern golpeado en su orgullo, que reaccionó.
Afuera la marea azul y oro no dejaba de gritar, saltar y cantar. Pero llegó el desenlace fatal salieron los cansados: Velasco y Merentiel y se sintieron sus ausencias. Quedaba poco, había que aguantar, pero no se pudo.
A falta de siete minutos una pelota quedó enredada en el área. De espaldas al arco, Kane la tomó y dejó solo a Olise, que definió cruzado y puso la historia 2 a 1.
Boca perdió pero su hinchada agradeció la enorme entrega de los jugadores. Ahora queda sacar la calculadora y rezar para que se den los resultados y los goles necesarios. Será difícil pero no imposible.