Pablo Sola está a punto de cumplir los 50 años. Cuando llega a "la mitad de la vida", una persona quiere tener algunas certezas. Él las tiene desde lo afectivo: su mujer, Mariela, y sus 5 hijos (dos de un matrimonio anterior, tres del actual) son el sostén de su vida. Además convive con ellos la hija de su esposa.
Sin embargo, lo material también es importante. Y antes de llegar al medio siglo de vida este hombre necesita asegurar algo más: un techo propio. Como tantos otros argentinos, sufre la vida del inquilino que no pudo acceder a ser dueño de su casa, y sabe lo difícil que se hace todo a la hora de renovar los alquileres.
Es por eso que Pablo, que se desempeña como gerente de ventas en una importante empresa de turismo online, vino a buscar una buena suma de dinero para engrosar sus ahorros y acercarse un poco más a su objetivo.
Sabe que es difícil, pero nada de esto lo asusta, pues en su vida se ha enfrentado a un problema muy serio. Cuando tenía apenas 8 meses de vida, su hijo Lisandro sufrió un ACV que lo puso en serio peligro. Si bien se salvó, esto lo marcó para siempre ya que le impidió desarrollarse con normalidad; hoy en día "es un joven de 20 en el cuerpo de un chico de 4".