Isabelle Dugelet es la alcaldesa de La Gresle, un diminuto pueblo en el este de Francia que cuenta con tan solo 850 habitantes pero que en las últimas horas pasó a las portadas de todos los diarios del mundo por un polémico decreto municipal en el que se prohíbe a los residentes que mueran en sus domicilios durante los fines de semanas y días festivos.
“Está prohibido que los habitantes mueran en sus casas en el territorio municipal los sábados, domingos y días festivos, por tiempo indefinido”.
"Los sucedido es una falta de respeto. El concejo comunal toma esta medida para denunciar una situación sanitaria catastrófica en nuestro pueblo y en pueblos limítrofes", comunicaron desde la alcaldesa. ¿Qué pasó? Hace una semana tardaron dos horas y media en encontrar un médico para que certificara la muerte de un lugareño.
“Las personas tienen dificultad en encontrar un doctor y a veces deben recorrer muchos kilómetros para hacerse atender. Hay muchas preocupaciones en nuestro pueblo pero la salud es el principal. Estas son áreas rurales olvidadas y desde hace años hablo con muchos políticos para encontrar soluciones, pero nada cambia”, comunicó la alcaldesa.