Con uno menos, Boca no pudo aguantarlo y perdió ante Cruzeiro en Belo Horizonte

Adam Bareiro vio la roja en una cuestionada decisión del árbitro Ostojich y jugó toda la segunda parte con diez. Villarreal en el cierre del partido marcó el gol del triunfo para el local.


28 abr, 2026 23:42 | Actualizado: 29 abr, 2026 00:26
Noticias: Con uno menos, Boca no pudo aguantarlo y perdió ante Cruzeiro en Belo Horizonte

Cruzeiro le ganó 1 a 0 a Boca con gol de Neyser Villarreal, en la tercera fecha del grupo D de la Copa Libertadores. En un encuentro que fue parejo hasta la expulsión de Adam Bareiro, el Xeneize no lo pudo aguantar y en el final sufrió el golpe que definió la noche. De todos modos sigue siendo líder. 

Noche difícil. Partido tenso, un arbitraje flojo y un estadio enardecido. Todavía no había pasado nada en el encuentro y la noche de Belo Horizonte ya se había complicado, con una temprana y exagerada tarjeta amarilla a Leandro Paredes, que anticipaba lo que sería el arbitraje del uruguayo Esteban Ostojich. El volante central cayó en la provocación de Matheus Pareira y lo empujó. En esos pocos minutos ya se veía un resumen de la primera parte, poco juego, mucha discusión y demasiado protagonismo del árbitro.

Cruzeiro dominó en los primeros minutos de mucho descontrol y poco juego. Matheus Pereira y Keny Arroyo dispararon al arco, pero no lograron inquietar a Brey. Luego, el equipo de Claudio Úbeda se acomodó en el campo. De la mano de Paredes comenzó a hacer pie y a manejar la pelota. Siempre fundamental, el mediocampista de la Selección aportó recuperación y su característico pase certero y rápido para salir de la presión del rival. El Xeneize la tenía y de a poco empujaba al conjunto azul contra su arco.     

Aranda, rápido y escurridizo, fue de lo mejor de Boca en la ilusionante primera parte. El chico de 18 años inquietó a Gerson y compañía y mostró personalidad. Metió un gran pase para Miguel Merentiel, que no llegó a pasarla con precisión para Bareiro. Luego, el 36 la tomó en mitad de cancha y se escapó a toda velocidad. Para frenarlo tuvieron que apelar a alguna patada.

Boca estaba cómodo, faltaba el toque final para transformar el dominio en peligro real sobre el arco de Otavio. Se percibía en el ambiente que con el correr de los minutos podría lastimar, pero todo se derrumbó cuando Bareiro se llevó una inesperada tarjeta roja. Si la primera amarilla fue exagerada, la segunda fue directamente un invento por una falta que no existió. Hubo discusión, críticas y todo tipo de reclamos al árbitro, pero el delantero debió irse y el partido cambió

La segunda parte fue toda del local. Boca no pudo agarrar la pelota, se replegó y esperó su oportunidad. Pereira empezó a soltar su gambeta y, si bien no llegaba a con claridad, metió a todo el equipo del Xeneize dentro del área. Úbeda tomó nota de esto y metió a Nicolás Figal en lugar de Aranda y a Zeballos por Merentiel. Es decir mayor fuerza defensiva y velocidad para salir de contra. 

Tiros desde afuera del área, centros y más centros. Boca sufría, pero no tenía forma de salir.

La más clara centro al área Kaio Jorge recibe en el área y define cruzado ante un Brey bien parado. Boca se salvó en esa, pero en la siguiente jugada ya no hubo piedad. Pase de Matheus para Kaio, que tiró el centro y definió Villarreal. La defensa no achicó y marcó mal y el delantero de Cruzeiro definió cómodo en el área chica

Sin demasiado peso en ataque, el Xeneize se mostró más ambicioso pero no llegó a inquietar. La derrota terminó con algunos incidentes entre los jugadores de ambos equipos. A pesar de la caída, Boca sigue liderando el grupo y bastará con un triunfo como local para que el mal trago quede rápidamente en el pasado.



Temas relacionados