Desde el inicio de la pandemia de coronavirus en diciembre de 2019, que se cree que se originó en la ciudad china de Wuhan, el número de infectados en el gigante asiático es de de 81.470, de los cuales 3.304 personas perdieron la vida y, hasta el momento, se dio de alta a 75.700.
Después de dos meses de cuarentena, el pasado 12 de marzo el gobierno chino declaró que el pico de transmisiones había llegado a su fin y tras considerar que superaron con éxito la enfermedad, se decretó el fin del aislamiento y los ciudadanos están volviendo poco a poco a la “normalidad”, y esto incluye comer murciélagos.

Si bien los científicos de todo el mundo aún se encuentran investigando el origen del Covid-19, los murciélagos fueron estudiados exhaustivamente porque se les considera el hospedador natural de los coronavirus.
Incluso investigaciones realizadas anteriormente demostraron que la mayoría de los coronavirus patógenos en humanos, incluidos el SARS-CoV y el MERS-CoV, tienen virus genéticamente similares en los murciélagos. Esta especie crea una reserva de virus que puede extenderse cuando y donde surja la oportunidad, la mayoría de las veces a un huésped animal intermediario y luego a los humanos.
George Knowles, corresponsal del medio británico Daily Mail informó que los mercados en China volvieron a vender murciélagos y carne de otros animales domésticos para ser consumidos como alimentos o bien como productos medicinales, práctica común en la ciudad de Wuhan antes del inicio de la pandemia.

El periodista además reveló que no se observan las medidas correctas de higiene para evitar un nuevo brote. Según su relato, el pasado viernes vio a miles de clientes en un mercado de Guillin, en el suroeste de China.
Además, detalló que en la feria se apilaban jaulas de diferentes especies de animales como perros, gatos, murciélagos, patos y escorpiones.

Otro periodista que estuvo en Dongguan, en la provincia de Guangdong, señaló: "Los mercados han vuelto a operar exactamente de la misma manera que antes del coronavirus. El único cambio es que, ahora, los guardias se cuidan de que no se saquen fotos".
La pandemia del coronavirus produjo 723.000 contagios y más de 34.000 muertes en 177 países del mundo.