Luego de días muy difíciles, Jenny Mavinga decidió abandonar la casa de Gran Hermano Generación Dorada. Ante esto, el viernes la exparticipante visitó Cortá por Lozano y decidió contar cómo fueron los últimos días en la casa y el motivo por el que tomó esta drástica decisión.
“Me encuentro bien ahora. La noche que salí fue muy dura para mí”, comenzó expresando Mavinga y agradeció a la producción de Gran Hermano: “Yo salí muy angustiada, un par de horas antes tenía ataques de pánico adentro de la casa. Yo quería irme, mi lugar de confort era estar con mis hijas, abrazarlas, y mi marido”.
Rápidamente, aclaró que no tomó la decisión de irse de un momento para el otro, sino que estuvo varios días intentando buscar la vuelta para quedarse. “Yo tuve ataques de pánico muchos años, más de 8 años atrás, cuando me separé, y después ya nunca más tuve. Por eso cuando me empezó en la casa, pensaba que era estrés, pero ya mi cuerpo me decía ‘ya está’. Ahí empecé con que no podía dormir de noche, me empezó a agarrar angustia, que era cada vez más fuerte, y cuando peleaba era peor todavía”, confesó.
“Cuando se fue Andrea de la casa yo ya estaba mal, pero no sabía cómo decirlo. Porque como la casa vive a mil, vos no sabes si hay cosas que no tenes que contar porque la pueden usar en contra, entonces hay cosas que tenes que tragar”, explicó la exparticipante de Gran Hermano. En cuanto a su vínculo con Andrea, afirmó: “Fui a la casa de Gran Hermano para jugar y gané una madre”.
Entonces recordaron que horas antes de abandonar la casa, su grupo se peleó con otros compañeros, y Mavinga contó: “Antes de ahí tuve un episodio de ataque de pánico y me metieron en la pieza. Cuando empezaron a pelear, yo no podía porque esas peleas me hacían mal, por eso me metieron adentro de la casa”.
