En la noche del miércoles, Brasil reportó 1.349 muertes por Covid-19, acercándose al triste podio de los países con más víctimas mortales a causa de la pandemia, con un total de 32.548 fallecimientos, ubicándose detrás de Estados Unidos, Reino Unido e Italia.
En los últimos 15 días, el país vecino superó varias veces la marca de mil fallecimientos diarios, y según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, Brasil aún no llegó al pico de su curva de crecimiento.
A pesar del escepticismo del presidente Jair Bolsonaro, quien se rehusó a las medidas de distanciamiento social a lo largo de la pandemia, el gobierno autorizó las pruebas de una vacuna contra el coronavirus que desarrolla la Universidad de Oxford.

La estatal Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) publicó la autorización para que dos mil voluntarios de Sao Paulo y Rio de Janeiro participen en las pruebas de la vacuna, la cual está siendo aplicada actualmente a 10.000 voluntarios del Reino Unido.
Para comprobar su eficacia los científicos necesitan que haya continuidad en la circulación del virus, algo que quedó frenado en el Reino Unido pero que se mantiene en Brasil a ritmo récord.
La Universidad Federal de Sao Paulo (Unifesp), estará a cargo de coordinar el estudio y especificaron: "Podrán postularse personas entre 18 y 55 años, profesionales del área de la salud y personas con altas probabilidades de infección, que trabajan en sectores como limpieza y apoyo en las estructuras que están atendiendo a los pacientes con Covid-19", dijo la rectora de la Unifesp, Soraya Smaili.
A #Unifesp participará de teste de #vacina para #covid19 desenvolvida pela Universidade de Oxford, com viabilização financeira da Fundação Lemann: https://t.co/U5gkaCwwJ0. #somosunifesp #unifespcoronavírus #unifespsp #vacinacovid19 pic.twitter.com/zdC6BFgr25
— Unifesp (@unifesp) June 3, 2020
A su vez, detallaron que la aplicación de las vacunas está prevista para comenzar la próxima semana. El plazo para observar el resultado es de aproximadamente doce meses, "por tratarse de una situación emergencial", aclaró la rectora Smaili, acotando que "normalmente sería de 12 a 18 meses".