“Él es todo un caballero”, dijo Jorgelina Aruzzi.
Cuando la mesa de comensales de Divina Comida clamó por el postre, Aruzzi se dirigía a la cocina para preparlo y ahí El Chino Leunis le preguntó: "¿Te puedo ayudar?". Como un caballero la acompañó al lugar, estuvieron charlando mientras Aruzzi preparaba el postre.
Entre charlas, el Chino le tiró la siguiente pregunta:
¿Cuál fue el invitado más difícil de satisfacer?
Rapidamente Aruzzi respondió que era Charlotte, porque sentía que nada la complacía.
Por suerte, el postre gustó mucho y la actriz de 100 días para enamorarse se quedó contenta.