La cara de Carolina lo decía todo. Revoleando los ojos y con los labios apretados era evidente que no le gustaba lo que estaba oyendo.
Lo que sus oídos atendían -casi sin ganas- era la devolución de los cannolis sicilianos que había preparado. La misma estaba a cargo de Damián Betular, pastelero con vasta experiencia en el rubro.
Pero por algún motivo la participante dijo que lo que Damián decía "no era cierto"...