A horas de haber iniciado el juego, los cruces picantes y las chicanas comenzaron a sentirse dentro de la casa. Anoche, Yipio y Emmanuel tuvieron una discrepancia respecto al objetivo principal por el cuál ingresaron a Gran Hermano y, entre ironías y chicanas, se dijeron de todo.
"Ganar quiero, obvio. Mi objetivo principal es que sea trampolín y me conozca más gente para mi laburo", afirmó la participante.
Emmanuel le respondió que "todos quieren eso", pero Yipio lo frenó en seco y le explicó que, en el caso de ella, ese es el objetivo número uno.
"No", le devolvió Emma con contundencia y le insistió con que todos los que están allí dentro tienen como motivación apagar la luz de la casa.
“¿Cómo vas a cuestionar mi propio objetivo?”, lo cruzó Yipio, quien le corrió la mirada, se enfocó en Lucero y agregó: “Hoy los voy a agarrar a piñazo a todos los hombres, me cuestionan lo que les estoy diciendo, la puta madre”.