Los jugadores de la casa de Gran Hermano Generación Dorada abrieron sus corazones por primera vez en la actividad vespertina del lunes 9 de marzo de 2026 que los llevó a relatar fuertes experiencias de vida por las cuales muchos terminaron quebrados en llanto.
Gran Hermano propuso una actividad “para visibilizar todo lo que tienen en común”. Con la lectura de varias consignas, los participantes tenían que levantar una paleta verde o roja, dependiendo si se sentían representados por el enunciado o no. Acto seguido, tenían que contar su opinión o historia relacionada al tema.
Las primeras frases eran jocosas, vinculadas a si algún jugador tiene ganas de estar con otro dentro de la casa, pero de a poco las charlas se fueron adentrando hacia aspectos más profundos y difíciles experiencias que atravesaron, yendo desde el bullying hasta la pérdida de familiares cercanos.

La mayoría de los participantes de Gran Hermano Generación Dorada afirmó haber sufrido acoso escolar en alguna etapa de su vida. Lola Tomaszeusky contó su historia de sufrimiento y se largó a llorar en la sala.
Danelik Galazán relató lo que le tocó sufrir por su condición sexual cuando era más joven, y Manuel Ibero aprovechó para dar a conocer cómo trató con su familia la situación de su hermano, que también pertenece al colectivo LGBTQI+.
Cinzia Francischiello comentó que el divorcio de sus padres fue muy traumático para ella, a punto tal que sufrió cáncer y aún así le pareció más traumática esa separación, y Nazareno Pompei reveló que a sus 7 años vio morir a su hermano menor en el cochecito de bebé.
Pincoya perdió un embarazo de cuatro meses. La chilena explicó que se trató de un aborto retenido, por lo cual tuvo que expulsar el cuerpo tiempo después, y afirmó que es “lo más difícil que atravesó en la vida”.
Las lágrimas continuaron cuando Eduardo Carrera relató la separación de sus padres, dando a conocer que él se enfermó mucho durante esa época y que como su madre salía mucho, él se quedaba con su abuela alcohólica que lo maltrataba.
Por último, Martín Rodríguez habló de la muerte de su hija y también de que sus vecinos lo dejaban de lado cuando él era pequeño; y Emanuel Di Gioia dio a conocer la violencia que su padre ejercía hacia su mamá.