Daniela De Lucía volvió a la casa de Gran Hermano Generación Dorada luego de la muerte de su padre, pero en la convivencia se terminó la empatía y ella se encontró con un aspecto que la deja pagando “derecho de piso” como si fuese una desconocida que acaba de entrar al reality.
La coach motivacional encaró para su habitación tras el final de la gala del domingo y halló que su cama ya estaba ocupada. No hubo ofrecimiento alguno para devolvérsela, sino una tímida propuesta de Solange Abraham de darle a cambio uno de los lockers.

“Yo vuelvo y quiero volver a dónde me fui”, se quejó Dani, que terminó durmiendo en un colchón. La tucumana finalmente le dio ese lugar de guardado a la reingresante, pero esta después fue a la sala de stream a largar toda su bronca.
“Quiero que sepan que voy a recuperar mi cama. Sol me dijo que hagamos piedra, papel o tijera. Spoiler: no va a haber eso, va a haber un ‘te vas de acá’”, sentenció Daniela.
Durante el vivo de la 1° gala de eliminación, Cinzia Francischiello habló del conflicto y Dani prefirió mantener la paz al declarar que “todavía” no va a recuperar su cama.