Además de estar en el podio de los juegos más importantes y populares del mundo, ¿qué tienen en común League of Legends, PUBG, Fortnite, World of Warcraft y Crash Royale? De alguna forma todos pertenecen a Tencent Holdings Limited, la multinacional china que hace años se posicionó como la marca más cara del país -valuada en 66 billones de dólares-, y desde 2015 se encuentra como la quinta empresa de tecnología del mundo detrás de Apple, Google, IBM y Microsoft.
Si bien este gigante ofrece servicios que van desde las redes sociales hasta servicios de mensajería instantánea, hace algunos años puso su foco en los eSports. En esa dirección fue que en el lapso de 15 años fue adquiriendo las empresas de desarrollo de juegos para plataformas y dispositivos digitales con más renombre de la industria.
De estas transacciones se destacan la de Riot Games, creadora de League of Legends, eSport más importante del mundo, entre 2011 y 2015; la de Supercell, que desarrolló Clash Royale, en 2016 (pagó 7.6 millones de dólares a SoftBank para adquirir el 84% de la compañía); y por último la de Epic Games, conocida por el famoso Fortnite (cuenta con el 40% de las acciones).

Desde la seria participación -e inversión- en la industria de los videojuegos, Tencent se quedó con la corona que tantos años supo lucir Nintendo. Con una estrategia "simple" de invertir y comprar reconocidas desarrolladoras, la multinacional promete seguir liderando el mercado con la conducción que la posicionó en primer lugar.
"Por primera vez la industria tecnológica supera a la industria bancaria en términos de valor de marca", analiza Doreen Wang, global head de BrandZ, plataforma especializada en marcas de todo el mundo, para Business Insider.
Además de las empresas ya mencionadas, el gigante asiático está presente -con acciones minoritarias- en Activision (reconocida por su principal juego: Call of Duty) y Ubisoft (creador de Assasin's Creed).
