El hecho tuvo lugar en un campo ubicado en Barre, un pequeño pueblo en las afueras de Nueva York. Allí encontraron una caja fuerte de más de 250 kilos, cerrada y acompañada con una nota escrita a mano que puso en vilo a todos los habitantes del lugar.
Kirk Mathes es el dueño del campo en el que la encontraron. Él se había ido del pueblo y al regresar se halló con un centenar de policías que intentaban mantener calma a la gente que hacía fila para abrir la caja fuerte.
Dicha caja venía con una nota que decía lo siguiente: "Si la puedes abrir, puedes quedarte con lo que hay adentro". Finalmente, las autoridades se la llevaron y hasta el momento nadie la pudo abrir.