El hecho sucedió en Oviedo, España, cuando un juez de primera instancia tuvo sentenciar la custodia de una gato, de raza Maine Coon, a una ex pareja que no lograba ponerse de acuerdo en quién debía quedarse con su mascota.
Es así como el gato llamado “Melenas”, vivirá 15 días con su dueño, y otros 15 días con su dueña. Además deberán dividir el 50 % de los gastos de manutención y cuidados del gato.
La sentencia favoreció al demandante, el abogado Manuel Ángel Gutiérrez Rozos, quien también había pedido la custodia de su otro gato llamado Shasha, pero en ese caso, el Juez no pudo darle la custodia compartida, ya que la dueña alegó que ese gato fue un regalo que le hizo su hermana a ella.