Santi Maratea se cargó al hombro una importante campaña solidaria que tomó trascendencia en todo el país. En solo unos días, logró recaudar 2 millones de dólares para la compra de un medicamento indispensable para la vida de una beba de siete meses.
Emmita, como la llaman sus padres, Natalí y Enzo, fue diagnosticada con atrofia muscular espinal del tipo 1. Se trata de una enfermedad genética neuromuscular poco frecuente que no le permite moverse, ni respirar adecuadamente.
El “medicamente más caro del mundo” fue traído desde Europa y el tratamiento se realiza en el Hospital Italiano de Buenos Aires, por lo que Emmita y sus padres viajaron desde Chaco para comenzar la intervención e invitaron al influencer para que forme parte de este importante momento.
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“Llegué lo más cerca que pude llegar. Emmita no está acá todavía, pero va a pasar pronto. Siento que estoy esperando a que pase Maradona”, explicó Maratea mientras esperaba en los pasillos del sanatorio.

Al rato, llegó la beba. “Hola Emmita”, la saludó el influencer. “Hola, guachis. ¿Todo bien? ¡No puedo creerlo! ¡Suerte Emmita! Te amamos”, dijo antes de que las puertas de la sala se cerraran.

Maratea explicó que a los médicos les costó encontrar dos vías para ponerle el medicamento, pero finalmente pudieron hacerlo. “Bueno, gente. Está por arrancar la infusión y no hay ningún tipo de chance de que podamos estar cerca”, explicó mientras se despedía de la familia.