Tras siete meses de aislamiento dentro de la casa de Gran Hermano y la convivencia con grandes jugadores que se volvieron protagonistas de la temporada, Ulises Apóstolo repasó algunos momentos inolvidables y reflexionó sobre el cambio que produjo en su vida llegar a la final del certamen.
“Yo entré la primera semana pensando en ser el cordobés gracioso y bueno, después la lengua se me recontra picó y bueno, cada uno tuvo su juego", mencionó.
"Santiago mereció ganar porque la gente así lo eligió y yo quedé en un segundo puesto pero me gané el corazón de la gente que cada vez que paso por la calle me la encuentro”, advirtió también el sociólogo con mucha emoción.