¿Sabías que cada 2 de noviembre se celebra en muchos países del hemisferio norte el Día Mundial de la Vitamina D?
Esta fecha busca crear conciencia sobre la importancia de esta vitamina esencial, no solo para nuestros huesos, sino también para nuestra salud en general. La iniciativa fue impulsada por organizaciones internacionales como la Sociedad Americana de la Vitamina D y Grassroots Health, para alertar sobre una pandemia silenciosa: la deficiencia de vitamina D.
Pero hay un pequeño detalle: esa fecha fue pensada para el hemisferio norte… ¿y nosotros? ¿Por qué deberíamos pensar en otra fecha? En el hemisferio norte, noviembre es pleno otoño y la baja exposición al sol es clave para producir vitamina D en nuestra piel. En cambio, en el hemisferio sur, noviembre nos encuentra en primavera, con mucha más luz solar disponible.
Entonces, ¿tiene sentido hablar de vitamina D en noviembre en nuestro lado del mundo? ¡Proponemos un cambio! Los médicos de Laboratorios Roemmers proponen que el Día de la Vitamina D para nuestra región sea en mayo, cuando el otoño empieza a reducir de verdad la radiación solar y nos preparamos para el invierno. Así podríamos generar conciencia en el momento justo, antes de que bajen nuestros niveles de vitamina D.
¿Por qué es importante? En otoño e invierno, aunque estemos al sol, la radiación UVB que necesitamos para fabricar vitamina D casi no llega a la tierra. La deficiencia de vitamina D puede afectar nuestros huesos, pero también impacta en el sistema inmune.
Por eso, instalar una fecha de concientización en mayo sería mucho más efectivo para nuestra salud.
¡Sumate a esta propuesta!
Promovamos un Día de la Vitamina D en otoño para cuidarnos mejor en el hemisferio sur.
Fuente: Departamento Médico Laboratorios Roemmers