En 2015, el dentista Walter James Palmer estuvo en el ojo de la tormenta por haber acabado con la vida del león Cecil. Éste espécimen vivía en Zimbabwe y estaba siendo monitoreado por especialistas en un proyecto de largo plazo. En las últimas horas, Palmer volvió a quedar expuesto.
Se confirmó que el cazador estadounidense volvió a hacerlo: mató a un animal que pertenece a una especie en peligro de extinción. Esta vez fue el turno de uno de los carneros salvajes más grandes del mundo (Argali ram), perteneciente a una subespecie de argalí (Ovis ammon).
El hecho sucedió en Mongolia, y fue confirmado por el compañero de Walter James Palmer al medio británico The Daily Mirror. "El viaje a Mongolia fue una idea suya. El carnero estaba en la lista de las cacerías que quería completar", reveló.