El pasado 8 de septiembre en la localidad de Justiniano Posse al sur de la provincia de Córdoba, se realizó una peregrinación y misa por la Virgen patrona del pueblo, a la que acudieron un gran número de fieles. El problema es que asistieron sin tapabocas y no respetaron el distanciamiento social. Como resultado, 16 casos activos de COVID y más de 1.000 asilados.
Según publicó el medio local El Diario de Córdoba Justiniano Posse solo había tenido dos casos de COVID importados en el mes de marzo, y era “zona blanca” hasta el desenlace los últimos días.
“Habían establecido protocolos para misas con distanciamiento y una cantidad máxima de personas. Testigos dicen que el sacerdote decía que quienes usaban barbijo eran miedosos y que no tenía que haber miedo a la muerte porque si moríamos nos íbamos antes con Dios”, relató el periodista Adrían Leonardi en el programa Arriba Córdoba por FM Sudeste.
Leonardi también acotó que el cura “es totalmente antivacunas, anticuarentena” y agregó: “Incluso en su Facebook, que eliminó ayer, bajaba ideas en este sentido”.
Escándalo en Justiniano Posse
— Andrés Oliva 📲 (@andres_oliva) September 16, 2020
Cerca de 200 personas aisladas y caso positivos de Covid-19 tras misa del martes.
El cura Mantelli dijo a los fieles "que si son creyentes se quiten los barbijos que Dios los proteje". pic.twitter.com/2syFdoyE70
El director del Hospital de Justiniano Posse, Oscar Gómez, explicó en el mismo programa que “el 80% de los contagios ocurrieron durante la misa y hay un 20% en investigación que no tienen nexo con esta situación”.
En ese sentido, consideró que la situación, podría agravarse: “Yo evalúo que vamos a tener más casos por la cantidad de contactos estrechos de casos sospechosos y con síntomas. Hay más de 1.000 personas en aislamiento por contactos estrechos y contacto de contacto”, apuntó.