Este jueves, un clima tenso y de peleas inundó la casa de Gran Hermano: Generación Dorada. Tamara, por ejemplo, perdió la paciencia con algunas compañeros, Cinzia y Luana pusieron punto final a su amistad y Yipio y Campanita protagonizaron una feroz discusión en presencia de todos.
Todo arrancó en la prueba semanal, donde la brasileña, en un intento de darle ánimo a su compañera, comenzó a gritarle y ella le respondió que “cerrara el ort…” porque la estaba haciendo perder la concentración. Steff, molesta por esa reacción, se acercó a hablar con la uruguaya una vez finalizada la prueba le dijo que su respuesta fue “una falta de respeto” y, lejos de disculparse, justificó su accionar.

“A mí me parece una falta de respeto que ya van tres días seguidos que te digo no entres al cuarto gritando, que es una habitación que podés tocar una puerta… Segundo, eso no era un juego, era el presupuesto semanal, no tenemos comida y los juegos necesitan concentración. Si vos estás gritando como una desesperada, no es aliento”, le dijo Yipio.
El tono de la charla escaló rápidamente y demostró que Yipio no solo está molesta por lo que pasó en la prueba semanal, sino también por la manera en la que Campanita los despierta a diario: golpeando ollas y cucharas de metal.
La nueva jugadora justificó que esa es su personalidad y consideró que muchos buscan cortarle su alegría. “Hace una semana que estamos conviviendo. Gritas y te digo ‘campanita, bajá’, hablé bien contigo. Te lo dije de veinte maneras, pero no puedo parar en el medio de una prueba que es por tiempo a darte un discurso”, le intentó explicar Yipio, aunque de una manera algo efusiva.
“No voy a permitir que absolutamente nadie me hable mal”, le respondió Campanita dando por finalizada la conversación y su compañera le devolvió: “Y yo no voy a permitir que alguien me rompa las pelotas”.

Mientras Campanita dejaba en claro que “ella es así" y que seguirá con su energía bien arriba pese a quien le pese, Yipio le cuestionó por qué si ella no respeta al resto, ellos deberían respetarla. La discusión siguió y se trasladó a otros jugadores, quienes aprovecharon para dar su opinión al respecto.