En las últimas semanas, los nuevos casos de COVID-19 volvieron a dispararse en distintos puntos geográficos de Argentina. Según el reporte del Ministerio de Salud del 7 de enero, se registraron 13.835 nuevos casos y 146 nuevas muertes.
Con el objetivo de frenar la ola de contagios, el gobierno nacional anunció que implementará nuevas restricciones para limitar la circulación nocturna en el país.
La medida se publicará en el Boletín Oficial, regirá desde el viernes 8 de enero y estará vigente entre las 23:00 y las 06:00.

Distintos países de Latinoamérica y Europa tienen actualmente restricciones de este tipo, que van desde límites al horario de funcionamiento de los bares y de comercialización de bebidas alcohólicas hasta la prohibición de la circulación de personas y vehículos en determinados lapsos de tiempo.
En Europa, el toque de queda nocturno más antiguo es el que rige en España: desde el 25 de octubre está prohibida la actividad nocturna de 23:00 a 06:00.
Según publicó La Nación, en Argentina, para los incumplidores del toque de queda nocturno se establecerán las sanciones incluidas en el artículo 205 del Código Penal, misma norma fue utilizada en los decretos que establecieron la cuarentena y sus sucesivas extensiones en 2020: “Será reprimido con prisión de seis meses a dos años, el que violare las medidas adoptadas por las autoridades competentes, para impedir la introducción o propagación de una epidemia”.