Durante la tarde de este martes, una mujer, cansada del confinamiento obligatorio, violó el aislamiento y se dirigió a los bosques de Palermo para tomar sol.
Ante la mirada atónita de policías y vecinos, desplegó su reposera en el césped y se sentó. Minutos más tarde, los uniformados le notificaron que no estaba respetando la cuarentena preventiva para combatir el COVID-19.
Al escuchar el pedido, la señora les dijo que necesitaba "aire y sol" y permaneció allí alrededor de 30 minutos. Luego, se levantó y se fue. Los efectivos la acompañaron hasta su domicilio y le labraron un acta por violar la cuarentena.