Luego de haber afrontado el pico de la pandemia del COVID-19, China volvió de a poco a la vida social.
Se retomaron cierta cantidad de actividades, entre ellas la educación de los niños y adolescentes.
Pero para reabrir las escuelas y que los niños puedan volver a clases, se establecieron ciertas reglas sobre el protocolo de sanidad: para ingresar al establecimiento, los niños deberán desinfectarse la ropa, los pies, zapatillas y las manos.
Los pasos que tienen que seguir los niños apenas llegan a sus escuelas son:
-Desinfectar sus zapatillas y tirar sus barbijos a la basura.
-Se lavan las manos.
-Se colocan frente a una máquina que les desinfecta la indumentaria.
-Un robot les toma la temperatura, si están bien, pueden iniciar su día escolar.
Otros de los cambios sanitarios tienen que ver con la disposición de los asientos, si bien no tienen tantos metros de distancia social, cada niño se sienta en su pupitre individual el cual tiene unas pantallas que les cubren alrededor de sus mesas.
En otros colegios, para asegurarse la distancia social, los niños deben usar unos sombreros que tienen alas laterales que ayudan a que no tengan contacto entre ellos.