Pfizer anunció que su vacuna contra el coronavirus tuvo una eficacia del 90 por ciento

La farmacéutica anunció este lunes los avances de su estudio, que se encuentra en fase 3.


09 nov, 2020 19:33
Pfizer anunció que su vacuna contra el coronavirus tuvo una eficacia del 90 por ciento | En el mundo
En el mundo: Pfizer anunció que su vacuna contra el coronavirus tuvo una eficacia del 90 por ciento

La farmacéutica Pfizer afirmó este lunes que su vacuna contra el coronavirus es "eficaz en un 90%", de acuerdo a la evaluación de los primeros datos de los más de 43.000 voluntarios de diferentes países (incluido Argentina) que participan del estudio. Su ensayo de fase 3, la última etapa antes de pedir formalmente su homologación.

Esta eficacia de protección frente al virus SARS-CoV-2 se logró siete días después de la segunda dosis de vacuna y 28 días después de la primera, indicó la farmacéutica estadounidense en un comunicado conjunto con la firma BioNTech.

 

Todas las vacunas tienen el mismo objetivo: entrenar el sistema inmunológico para que reconozca el coronavirus y así elevar sus defensas de forma preventiva, con el fin de neutralizar el virus real de producirse el contagio. 

Las vacunas convencionales se pueden elaborar a partir de virus inactivos (como polio o la gripe), atenuados (sarampión, fiebre amarilla) o simplemente proteínas llamadas antígenos (hepatitis B). La de Pfizer, elaborada en conjunto con la alemana BioNTech -o la de la estadounidense Moderna que utiliza la misma técnica pero aún no ha anunciado ningún resultado-, se basa en una nueva tecnología llamada ARN mensajero.

Por medio de esta técnica se inyectan en el cuerpo hebras de instrucciones genéticas bautizadas ARN mensajero, es decir que la molécula les dice a las células qué hacer. Así, el ARN mensajero de la vacuna se inserta en el cuerpo y toma el control de esta maquinaria para fabricar un antígeno específico: la "espícula" del coronavirus, que le permite adherirse a células humanas para penetrarlas. Esta espícula, inofensiva en sí mismo, será detectada por el sistema inmunológico que producirá anticuerpos, y estos a su vez permanecerán en guardia durante mucho tiempo.

Una vez inyectado el material genético, "las células que se encuentran en el lugar de la inyección empezarán a producir, de forma transitoria, una de las proteínas del virus", explicó Christophe D'Enfert, director científico del Institut Pasteur, a la agencia AFP.

La ventaja es que, al utilizar este método, no hay necesidad de cultivar un patógeno en el laboratorio, porque es el organismo el que hace la tarea. Es por esta razón que las vacunas se desarrollan más rápidamente. No se necesitan células ni huevos de gallina (como con las vacunas contra la gripe) para fabricar esta vacuna.

En cuanto a la proteína del coronavirus, "no se va a producir todo el tiempo, se detendrá" porque, como con cualquier vacuna, el sistema inmunológico destruirá las células que producen la proteína viral. "El proceso, por tanto, terminará por sí solo", explicó Bruno Pitard (Universidad de Nantes), que dirige un emprendimiento que trabaja en este tipo de vacuna. La desventaja de estas últimas es que deben almacenarse a muy baja temperatura. El Gobierno de Estados Unidos estuvo implementando la logística necesaria durante varios meses. Sin embargo, éste no es el caso de las vacunas de ADN, que pueden almacenarse a temperatura ambiente.

Todavía resta que la  farmacéutica obtenga el permiso de la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, según sus siglas en inglés), el ente que regula y autoriza los medicamentos y productos médicos en Estados Unidos.

“Este es un momento histórico”, celebró Kathrin Jansen, vicepresidenta y directora del grupo de investigación y desarrollo de vacunas en Pfizer. “La pandemia es una situación devastadora y nos dedicamos a esta tarea con una meta que nadie había logrado antes: desarrollar una vacuna en menos de un año”, remarcó.