Tras la eliminación histórica de Tomy Riguera en la primera placa planta, Daniela de Lucía hizo un monólogo a cámara este martes por la mañana donde expuso un balance personal sobre el desarrollo del juego y cerró sincerándose respecto a la pérdida de su papá, quien falleció apenas ella ingresó a la casa.
La comunicadora arrancó pateando fuerte y al medio. “Alguien me está haciendo quedar como una villana”, le dijo al público y, aunque cree que “es más de lo mismo”, quiere resolver sus diferencias con la persona que está hablando mal de ella por atrás.
En línea con eso, deseó poder mostrarse dentro de Gran Hermano como la Daniela “optimista” y “alegre” como lo es afuera. “El día que esta casa me quite la alegría me voy yo”, aseguró. A pesar de que en su regreso se comprometió a “dejar la tristeza afuera”, la vorágine del juego se lo dificulta.
“Estar todos en placa nos deja en igualdad de condiciones. Y si ustedes consideran que no me tengo que quedar, ya está. Me quiero quedar, pero no me preocupa”, afirmó respecto a la votación multitudinaria de hoy.
Después de una larga catarsis, Daniela explicó que ella es "contestona" porque “puede” y aclaró que, si la atacan, seguirá respondiendo. “Es con una sola persona. Devuelvo y resisto, como Rocky Balboa”, afirmó, haciendo alusión nuevamente a sus diferencias con un participante en particular en la casa.
La jugadora explicó que día a día se preocupa por “entender lo que pasa en la casa” y le dijo al público que ella “se quiere reír y jugar”, pero que, al igual que la vida, Gran Hermano “no es fácil”.
“Del otro lado… Si tenes la posibilidad de ir y abrazar a tu familia, hacelo; si hoy tenés la posibilidad de bañarte densudo, hacelo. Si hoy tenés la posibilidad de hacer mil cosas de la vida que acá no tenemos, hacelo”, aconsejó la jugadora.
Y cerró: “No me quiero hacer, repito, Anita la Huerfanita, pero sí estoy atravesando un duelo acá y quiero hacerlo de la mejor manera. Quiero poner lo mejor de mí”.