Daniela y Andrea debatieron sobre la presencia de los influencers dentro de la casa y sacaron algunas conclusiones sobre cómo la cantidad de seguidores que puede llegar a tener cada uno modificó la dinámica de Gran Hermano respecto a ediciones anteriores.
“El trato que nosotros tenemos con ellos es de personas normales. Estoy diciendo los que les chupan las medias porque tienen tres millones de seguidores ¿Entendés?”, cuestionó Daniela al hablar sobre el trato de algunos participantes con los “más famosos”.
Tanto ella como su compañera consideran que la nominación se ve condicionada por ese factor, pero no así el la decisión del supremo: creen que la cantidad de followers no son importantes a la hora de que el público emita su voto.
Ambas admiten que, a pesar de que algunos recauden millones de seguidores, ellas no los conocen y por ende, “mucha gente afuera” tampoco; sin embargo, a criterio de Andrea, gracias a esta información extra sobre los jugadores, la manera en la que se desarrolla la competencia es diferente en comparación a ediciones anteriores.
Andrea y Daniela hicieron una crítica directa a quienes "endiosan" a ciertos participantes por el miedo de caer en placa junto a ellos ¿Buscarán tejer los lazos necesarios para enviar a todos los influencers al teléfono y validar su hipótesis de que las redes no pensan tanto?