La casa de Gran Hermano: Generación Dorada está en llamas y el hambre empieza a pasar factura. Luego de que "El Big" sancionara a todos los participantes recortando el tiempo para obtener el presupuesto de alimentos, la desconfianza se instaló en la convivencia diaria. En una charla a solas durante el streaming, Emanuel Di Gioia confrontó a Eduardo Carrera, reclamándole por haberle ocultado información crucial sobre los gritos del exterior.
Eduardo se mostró visiblemente afectado por la actitud de su compañero y explicó sus motivos: el miedo a la expulsión o sanción directa. "No lo conté porque tuve el temor de Gran Hermano. Yo me voy de acá y me fui totalmente limpio. No es que estoy jugando por atrás de Emanuel", aseguró Carrera, defendiendo su decisión de respetar el aislamiento absoluto.
Mirá también: Las claves de la división en dos grupos de la casa de Gran Hermano Generación Dorada
Sin embargo, para Emanuel, el silencio de su aliado fue interpretado como una falta de códigos. La advertencia fue letal: "Yo quiero que sepan que si yo juego, juego con ustedes. Ahora, si me ocultás algo, hago la mía. Se te va más que un amigo".
Lo que ni Eduardo ni Emanuel saben es que la sanción no cayó por el silencio de Eduardo, sino por la imprudencia de Solange Abrazam y Cinzia Francischiello. Ambas recibieron gritos dirigidos hacia ellas y, a diferencia de Eduardo, sí lo comentaron por lo bajo con otros compañeros, rompiendo la regla de oro del reality.
Mientras la casa entera busca "el topo" que afectó al presupuesto semanal, la tensión entre la dupla de amigos marca un antes y un después en la competencia.
Mirá el video completo: