Durante su presentación en Houston, Beyoncé atravesó un susto en medio del show cuando falló uno de los elementos más impactantes de su puesta en escena: el auto volador que utiliza para desplazarse sobre el público. La estructura se inclinó inesperadamente mientras la artista estaba a bordo, generando preocupación entre los asistentes y el equipo técnico.
El concierto tuvo que detenerse momentáneamente para bajarla con seguridad. Afortunadamente, la situación fue controlada rápidamente, Beyoncé no sufrió lesiones y pudo continuar con el espectáculo sin mayores complicaciones.
A pesar de este incidente, la gira Cowboy Carter sigue siendo un éxito rotundo en Estados Unidos y Europa, con entradas agotadas y una puesta escénica que combina riesgo, innovación y una fuerte conexión con el público.