Con los duros antecedentes de no haber podido ganar en ninguno de los debuts de la gestión Scaloni, la Selección Argentina llegaba al primer partido de la Copa América con muchas obligaciones. Campeón del mundo y defensor del título continental, tenía enfrente al que se suponía sería uno de los rivales más sencillos pero vaya que costó.
Tácticamente implacable, duro, ordenado y muy físico, el conjunto canadiense peleó hasta el final y por momentos tuvo a la Scaloneta contra las cuerdas.
Tomando nota de lo que fue aquel partido contra Arabia Saudita, planteó un sistema similar. Esperando, pero con las líneas muy adelantadas, apostaba por presionar alto y copar la mitad de cancha, ahí donde Mac Allister, De Paul y compañía comienzan a gestar el juego argentino.
La clave para Argentina era aprovechar los huecos que una defensa parada en línea podría llegar a generar. Y los espacios aparecieron rápido, pero costó demasiado quebrar el arco rival.
Lo tuvo Di María con una larga corrida que el arquero supo ahogar. También lo tuvo Julián, tras una buena asistencia de Lisandro Martínez y hasta apareció Alexis Mac Allister de cabeza, pero las ocasiones no se podían facturar.
Argentina no lograba cerrar las chances y eso generaba que el rival se agrandara y de contragolpe tuviera la oportunidad de lastimar. Pero el Dibu demostró, una vez más, que es el arquero que este equipo necesita cuando atajó un cabezazo tremendo de Eustaquio, tras un centro desde la derecha.
En el segundo tiempo la historia fue distinta desde la eficacia del equipo. Julián Álvarez no dejó pasar la única chance clara que tuvo y, en el arranque del complemento, le dio el gol que tanto necesitaban los de Scaloni.
1 a 0 pero el libreto no cambiaba. Canadá seguía concentrado, cerrado y físicamente duro. Con un mediocampo plagado de camisetas rojas que ahogaban a Messi y compañía. Y al igual que en los primeros 45 minutos, Argentina iba pero no lograba concretar sus oportunidades.
Messi tuvo un duelo personal contra Crépeau que no logró superar a pesar de tener varios mano a mano. La tensión se mantuvo hasta el final, cuando por fin apareció Lautaro para definir con precisión y darle el 2 a 0 a la Selección.
Costó demasiado y por momentos nos tuvo preocupados, pero esta vez el debut en la Copa fue con triunfo. La historia sigue el martes, con otra noche complicada enfrentando a Chile, para tratar de cerrar el pase de ronda.