Con más de 1 millón de seguidores en Instagram, More Rial suele ser muy activa, compartiendo selfies y distintos momentos cotidianos de su día a día. Sin embargo, como cualquier influencer, también recibe críticas y en esta oportunidad, realizó un profundo descargo contra los haters.

Cansada de usuarios anónimos que critican su cuerpo, la joven de 21 años publicó un video de ella posando frente a un espejo, con una sabia reflexión.
“Puedo evitar las redes, silenciar los comentarios, pero ¿cómo apago todo eso que ya leí? ¿Cómo se apagan las burlas de esos que detrás de una red socia, con total impunidad, consiguieron que más de una vez concluya mi día sin poder mirarme al espejo?”, comenzó More.
Después profundizó sobre la importancia del amor propio: “Es un trabajo de un paso a la vez, el de conseguir abrazarse a uno mismo, pero es dar uno adelante y dos atrás cuando al costado del camino existen personas opinando, de mí, de aquella que no conocen, pero les apareció en insta y de su vecina.
Apuntando directamente a los haters, expresó: “Que si la ropa es muy ajustada, que si subí de peso, ¡o si bajé es porque pude pagarme costosos tratamientos! En su lista de preocupaciones no está el daño que hacen comentando, en sus cosas por opinar no se toman el minuto de pensar cuánto es el costo por estar a gusto con uno mismo”.
Sobre la importancia de la autoestima, confesó: “Aprendo a diario el aceptarme, trabajo en el amor por mí, en poder pisar firme luego de esas piedras a la autoestima que (hace años) me toca bancar”.
“Me pido perdón, aunque los demás deberían hacerlo (y no lo espero), me pido perdón por haber creído que soy eso que dicen, me pido perdón por haberme puesto a llorar en cada cuestionamiento que alguien que no me conoce puso en observación, me pido perdón por no haberme defendido, por no haberme protegido”, agregó.
More se sinceró sobre las consecuencias que le generaron los mensajes llenos de odio: “Aún duele, a veces esa burla hace eco y resuena el resto del día, pero hoy tengo ganas, hoy tengo fuerzas para cada mañana despertar y proponerme ser una mejor versión de mí.
Para finalizar, expresó una sabia reflexión: “Entender que vivir y dejar vivir es cosa de grandeza, es virtud y lo contrario es miseria. Deseo que llegue el momento donde todos estemos lo bastantemente ocupados trabajando en nosotros mismos como para tener de tiempo de opinar sobre los demás. Sean felices, libres, vivan y dejen vivir”.