Boca le ganó a Deportivo Cali por penales (3 a 0), después de haber empatado 1 a 1 en los 90 y por primera vez habrá un equipo argentino jugando la final de la Copa Libertadores Femenina.
Las Gladiadoras llegaban al duelo ante las colombianas, en el estadio Rodrigo Paz Delgado de Quito (Ecuador) con la ilusión de alcanzar el sueño. No sería un partido sencillo ya que enfrente estaba el gran candidato, que había ganado todos sus partidos.
Desde el arranque Deportivo Cali demostró que la tarde no sería sencilla para las xeneizes. Rápidamente dominaron la pelota y comenzaron a generar peligro en área de Boca.
La primera jugada clara de peligró llegó de los pies de Manuela Pavi, quien se escapó por la izquierda y asistió a Ingrid Guerra. Sola frente a la arquera, la delantera colombiana trató de sorprender con un remate cruzado pero la pelota se fue al lado del palo.
A los 26 minutos del primer tiempo, Estefanía Palomar reemplazó a Kishi Núñez en Boca. La promesa del Xeneize dejó el terreno de juego tras sufrir un malestar debido a la altura.
La lucha y entrega de las jugadoras de Boca permitió que Cali, si bien seguía controlando la pelota, no pudiera generar chances de gol.
Sin embargo una falta al borde del área grande le dio a Jorelyn Carabalí la oportunidad de lucirse con un tiro libre impecable que la arquera boquense no pudo tapar. Deportivo Cali ganaba 1 a 0 a poco del final de la primera parte.
En el segundo tiempo las Gladiadoras salieron a buscar el empate. Adelantaron sus líneas y arriesgaron en búsqueda del gol que le devolviera la ilusión. En tanto las colombianas se replegaron y apostaron a un contraataque que definiera el partido.
Complicadas y sin ideas, las jugadoras de Boca no le encontraban la vuelta a la semifinal, pero un pelotazo de Adriana Sachs mal rechazado por la defensa colombiana quedó en los pies de Estefanía Palomar, que no lo dudó y sacudió el arco rival. 1 a 1 y la Gladiadoras seguían vivas.
Tras el gol las argentinas se agrandaron y fueron por más. Con otro ánimo y confianza, fueron al frente en búsqueda del gol que le diera el soñado pase a la final. Sin embargo el esfuerzo físico se sintió y el partido terminó 1 a 1. Todo se definía en penales.
Laurina Oliveros se hizo gigante en la tanda de penales, atajó el primero y el tercero y con las conversiones de Espíndola, Sachs y Palomar la Gladiadoras ganaron 3 a 0 en los penales y clasificaron a la final.
Confiada después del triunfo, la arquera sentenció: "Ahora que venga cualquiera que le vamos a ganar".
Será el viernes contra el ganador de Palmeiras y América, que jugarán mañana la otra semifinal.