Era el año 2000, la salud de Maradona estaba en un estado preocupante y la solución que su entorno encontró más certera fue realizar un tratamiento en Cuba. Pasados unos meses de estadía y con notables signos de mejora un equipo del programa Versus liderado por Jimena Cyrulnik viajó a la isla para ver cómo pasaba sus días el genio del fútbol mundial.
A esa cobertura también se sumó Rodrigo Bueno. El Potro se encontraba en su momento de más alta exposición, el éxito lo llevaba de la mano y la canción que sonaba en todos lados era "La mano de Dios". Dos músicos lo acompañaban, unas guitarras, una cena íntima y la noche que se volvió eterna. Las cámaras captaron el momento en que el cantante le dedicaba frente a frente la más representativa de las canciones dedicadas a Maradona.
Un beso entre ambos selló la velada y El Potro disparó una frase que eriza la piel al oirla: "Prohibido olvidar"
¡Volvé a ver este momento!