Hasta el momento, Brasil posee 200 casos confirmados de personas infectadas por coronavirus, según datos del Ministerio de Salud de ese país. Sin embargo, Jair Bolsonaro minimiza los riesgos de la pandemia.
El mandatario brasileño debería encontrarse transitando su segunda semana de cuarentena tras su viaje a Florida, Estados Unidos, donde once de los integrantes de la comitiva presidencial que lo acompañó, se encuentran infectados por el COVID-19. Incluso el presidente brasileño se encuentra a la espera de un segundo test para corroborar si sufrió o no el contagió.
Sin embargo, Bolsonaro decidió romper el aislamiento y asistió a un acto político frente al Palacio del Planalto en Brasilia en apoyo a su gobierno, donde estrechó manos y se sacó selfies sin barbijo ni guantes con decenas de manifestantes.

"Tenemos que tomar las medidas sanitarias pertinentes, pero no podemos entrar en una neurosis como si fuera el fin del mundo", declaró el presidente brasileño a una entrevista del canal CNN Brasil.
"Estoy preocupado, pero estoy al lado del pueblo", dijo Bolsonaro, y agregó: "Muchos ya contrajeron esto a pesar de los cuidados que se toman, esto va a pasar más tarde o más temprano, los metros están llenos, los estadios están llenos, el carnaval fue increíble (público récord en calles)".
El mandatario expresó que "con toda seguridad hay interés económico para que se llegue a esta histeria" en torno del coronavirus. Además, manifestó que no coincide con algunos gobernadores que suspendieron las clases en las escuelas y las concentraciones masivas porque con ellos, se puede afectar la "actividad económica".

El estado de San Pablo, la ciudad de mayor población del país es donde se registra el mayor número de casos confirmados con 136 , es decir, el 68% del total en Brasil, seguido por Río de Janeiro con 24% y la capital Brasilia, con 8%.