Un accidente cerebrovascular sucede cuando el curso sanguíneo se interrumpe en alguna parte del cerebro. Esto puede ocurrir cuando un vaso sanguíneo del cerebro es bloqueado por un coágulo de sangre o cuando este se debilita y se rompe. Según la Fundación Favaloro, en Argentina se producen más de 100 mil accidentes cerebrovasculares al año.
Algunos de los síntomas que provoca esta obstrucción son:
- Entumecimiento o debilidad en la cara, o extremidades, especialmente en un solo lado del cuerpo.
- Confusión o problemas para hablar o comprender.
- Pérdida espontánea de la vista con uno o ambos ojos.
- Problemas para caminar, mareos o pérdida de equilibrio o coordinación.
- Dolor de cabeza intenso sin causa conocida.
Si se tiene uno de estos síntomas y se sospecha que se está sufriendo un ACV es clave recurrir inmediatamente al hospital o establecimiento clínico más cercano para tratarlo y evitar mayores secuelas
Aunque nadie está exento de sufrir este tipo de accidentes, con tomar las medidas necesarias de prevención se pueden evitar. Para ello es importante:
- Conocer la presión arterial
- No fumar
- hacer actividad física regularmente
- Llevar una dieta equilibrada con alimentos bajos en sodio y grasas
- Hacerse chequeos cardiovasculares
- Controlar el colesterol
Es importante saber diferenciar un ACV de un AIT (Ataque isquémico transitorio). Para eso el doctor López Rosetti nos explicó los principales puntos en los que difieren: