Mientras el mundo emprende una ambiciosa campaña de vacunación para empezar a superar la pandemia más dura del último siglo, hay un medicamento que empieza a ser utilizado cada vez más: la ivermectina.
Originalmente utilizada para combatir infecciones por su carácter antiparasitario, con mucha presencia en la medicina veterinaria, su eficacia para combatir al COVID-19 se encuentra en estudio. Y si bien la ANMAT todavía no lo aprueba, cada vez más provincias argentinas lo utilizan como tratamiento.
Hoy La Pampa anunció su implementación y se sumó a lo que habían hecho previamente Misiones, Corrientes, Tucumán y Salta. Desde el ministerio de Salud de la provincia explicaron que se utilizará como tratamiento contra la enfermedad, y no para prevenirla.
Esta última aclaración es importante dado que las investigaciones en curso están probando la efectividad de la droga no sólo como cura para los infectados, sino también como una posible profilaxis, es decir, un agente que prevendría la infección.
"Nosotros vamos a distribuirlo, vamos a elaborar una estrategia en los próximos días, porque el secreto es tomarlo lo más rápido posible.", indicó el ministro de Salud pampeano, Mario Kohan. "La vamos a usar bajo el régimen de la OMS, que dijo que en contexto de pandemia los equipos de salud pueden utilizar recursos novedosos", agregó.
La Administración de Alimentos y Medicamentos estadounidense (FDA, por sus siglas en inglés) indica en su sitio web que, "aunque existen usos aprobados para la ivermectina en personas y animales, no está aprobada para la prevención o el tratamiento del COVID-19".