Se trata de un test de sangre que detectaría hasta dentro de 4 años antes en personas sin síntomas, posibles desarrollos cancerosos para poder mejorar la calidad de vida a través del tratamiento correspondiente antes de que avance la enfermedad.
Por la información que hay hasta el momento, serviría para identificar señales en la enfermedad en el estómago, el esófago, el colon, el pulmón o el hígado, que son sus cinco formas más habituales.
"El enfoque inmediato es probar en las personas con mayor riesgo, dependiente en los antecedentes familiares, la edad u otros factores de riesgo conocidos" aseguró uno de sus desarrolladores Kun Zhang, jefe del departamento de bioingeniería de la Universidad de California en San Diego y titular de Singlera Genomics, que desarrolló la prueba.