Adam Castillejo tiene 40 años, es venezolano, vive en Londres y se convirtió en la segunda persona en el mundo en eliminar el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) de su organismo. Decidió dar a conocer su identidad porque quiere convertirse en un "embajador de la esperanza".
El hombre supo que tenía VIH en el año 2003 y en 2012 le diagnosticaron un linfoma de Hodgkin, un cáncer que afecta a las células del sistema inmunitario.
Para poder combatir el cáncer, en 2016 se sometió a un trasplante de células madre de un donante que poseía una mutación genética, denominada delta 32, capaz de inmunizar contra el VIH.
En el año 2019, investigadores del Instituto de Investigación del Sida IrsiCaixa y el University Medical Center de Utrecht (Holanda) anunciaron que el VIH estaba en remisión en su organismo. Ahora, Adam lleva 30 meses sin realizar tratamiento antirretroviral y el virus continúa indetectable en su organismo. Está considerado oficialmente como “curado”.

La primera persona en el mundo en eliminar el VIH de su organismo fue Timothy Brown, quien fue diagnosticado de VIH en 1995, y posteriormente de leucemia. En 2007 le realizaron un trasplante de células madre como parte del tratamiento contra la leucemia.
Así, se logró remitir su leucemia y, además, se eliminaron las células infectadas por el virus. A partir de entonces, Timothy pudo suspender el tratamiento para el VIH sin que volviera a aparecer en su sangre o tejidos hasta el día de hoy.

“Nuestros resultados muestran que el éxito del trasplante de células madre, como una cura para el VIH, se puede replicar”, asegura Ravindra Kumar Gupta, de la Universidad de Cambridge y coautora de este trabajo. “Es importante señalar que este tratamiento es de alto riesgo y solo se usa como última opción para pacientes con VIH que padecen enfermedades hematológicas que ponen en riesgo su vida. Por tanto, no es una opción que podría ofrecerse se forma generalizada a pacientes que ya siguen un tratamiento antirretroviral con éxito”, puntualiza.