Damián De Santo se escapó de Bake Off Famosos para contar algunas de las anécdotas más divertidas de la carpa y analizó la competencia.
Los desafíos se vuelven cada vez más complejos y las celebrities deben dejarlo todo en sus preparaciones para avanzar a la etapa final.
Cómo una de sus más grandes odiseas, Damián contó que fue lo que más lo desmotivó a la hora de cocinar: “Lo que más me costó fue manejar la masa con manteca, no se puede manejar, se te derrite en la mano, entonces es constantemente tratar de congelarla en el abatidor para trabajarla. Hay masas que tenes que cortar en triángulos y estirarlas arriba de una torta y se desarman todas, ahí queres tirar todo a la miércoles”.
A pesar de que varios de los participantes han compartido trabajos y escenas en otras ocasiones, algunos no se conocían tanto y esto aportó un clima especial a la carpa de Bake Off. “Se armó una linda química en el cruce de generaciones, empezamos a tener una relación hermosa, es un intercambio muy lindo”, mencionó el actor.
“Cuando te encontras con gente muy talentosa que está adentro, decís ah pucha, me falta un tramo muy largo. Pero no importa, yo la peleo hasta el final.”, sentenció Damián.
Pero sólo uno se convertirá en El Gran Pastelero y se llevará el premio mayor. “No tengo herramientas para la decoración, no sé manejar las mangas, los picos. Empecé jugando y después a competir conmigo mismo, ¿Cómo ellos pueden hacerlo y yo no?. No soy muy competitivo pero quiero llegar a la final, soy argentino”, advirtió también.