Luego de tres días de un silencio que alimentó el revuelo mediático en todo el mundo, Julio Iglesias decidió enfrentar las graves acusaciones de abuso sexual y trata que surgieron a raíz de una investigación periodística en España.
A través de sus redes sociales, el cantante de 82 años emitió un descargo personal en el que desmintió categóricamente los testimonios de dos mujeres que trabajaron en sus residencias de República Dominicana y Bahamas.
El artista calificó los señalamientos como “totalmente falsos” y confesó estar atravesando uno de los momentos más oscuros de su vida privada. “Nunca había sentido tanta maldad”, expresó Iglesias, visiblemente afectado por la magnitud de la denuncia, aunque aseguró que cuenta con la fortaleza necesaria para defender su honor ante la justicia y la opinión pública.
En su comunicado, el intérprete de La vida sigue igual subrayó que jamás ejerció violencia, coerción ni maltrato hacia ninguna mujer. Para el cantante, esta situación representa un agravio sin precedentes a su dignidad. “Esas acusaciones me causan una gran tristeza”, escribió, marcando su primera reacción oficial desde que el caso tomó estado mediático y sacudió a la sociedad española.
Asimismo, Iglesias aprovechó el espacio para agradecer el apoyo incondicional de su círculo íntimo y de sus fanáticos, quienes le han hecho llegar muestras de afecto desde que estalló el escándalo. “He sentido mucho consuelo en ellos”, reconoció.
La investigación, iniciada originalmente por elDiario.es y Univision Noticias, detalla hechos ocurridos en el año 2021. Las abogadas de las víctimas describen un régimen de servidumbre en el cual se impusieron condiciones laborales abusivas de forma constante.
Con la incorporación de este nuevo testimonio técnico y presencial, la fiscalía española busca determinar el alcance de la responsabilidad de Iglesias en estos delitos de lesa humanidad, mientras el entorno del artista aún no ha emitido una respuesta oficial tras este nuevo revés judicial.
El comunicado completo del artista:
“Con profundo pesar, respondo a las acusaciones realizadas por dos personas que anteriormente trabajaron en mi casa. Niego haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer. Esas acusaciones son absolutamente falsas y me causan una gran tristeza.
Nunca había sentido tanta maldad, pero aún me quedan fuerzas para que la gente conozca toda la verdad y defender mi dignidad ante un agravio tan grave.
No puedo olvidarme de tantas y tantas personas queridísimas que me han mandado mensajes de cariño y lealtad; he sentido mucho consuelo en ellas”.