El presidente Alberto Fernández anunció en conferencia de prensa la suspensión de las clases por 15 días, hasta el 31 de marzo, a fin de "minimizar la circulación" del coronavirus en el país. A esta medida se suma el cierre de fronteras terrestres.
Si bien el COVID-19 "no es factor de riesgo para menores", el primer mandatario puntualizó que "son portadores y terminan contagiando familiares y adultos", y justificó de esa manera la medida de interrumpir el ciclo lectivo.
"Las escuelas van a estar abiertas atendiendo obligaciones colaterales que tienen que ver con el alimento de los chicos y la colaboración que los maestros puedan dar a los alumnos", explicó Fernández.