El epicentro del temblor de magnitud 7,0 ocurrió en la provincia de Esmirna, en Turquía, según informaciones del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés), y se sintió en Atenas y Estambul, las ciudades más pobladas de ambos países.
El terremoto se sintió con fuerza en la isla griega de Creta y en la capital Atenas, según informó el observatorio griego de sismología.
Al menos una decena de personas murieron y 120 resultaron heridas. No obstante, el número puede escalar ya que fueron trasladadas personas heridas de gravedad a diversos centros asistenciales y hay registro de otras atrapadas bajo los escombros en edificios en los distritos de Bornova y Bayrakli, según confirmaron los ministros de Sanidad y de Medioambiente de ese país, que también reportó el colapso de una veintena de edificios en la ciudad de Esmirna.
Reportes apuntan a que el movimiento generó un mini tsunami que inundó el puerto de la isla griega y Esmirna, en Turquía.
También se reportaron inundaciones en la ciudad tras el incremento del nivel del mar y se teme por la desaparición de algunos pescadores.
En la isla griega de Samos, donde también ocurrieron inundaciones, se pidió a sus residentes que se mantuvieran alejados de las zonas costeras.
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