La víctima es un hombre de 36 años oriundo de la ciudad cordobesa de Río Cuarto. El turista se encontraba de vacaciones en Santa Rosa de Calamuchita cuando decidió ir a recolectar hongos silvestres para luego comerlos durante su estadía. Lo que nunca advirtió fue que entre los recolectados se encontraba el "hongo de la muerte", una especie muy parecida a un champiñón que puede resultar letal en el organismo humano.
Su nombre científico es "Amanita phalloides". El mismo crece en bosques de pinos y robles y es común hallarlo en varios sitios de Córdoba. Si bien al comerlo genera un daño generalizado en todo el cuerpo, sus toxinas atacan particularmente al hígado.